Leer etiquetas
Leer las etiquetas puede ayudarnos a elegir los alimentos de manera acertada. La mayoría de los alimentos envasados mencionan la información nutricional en el envase, en una sección denominada Información Nutricional.
- La Información Nutricional brinda datos sobre el tamaño de la porción y la cantidad de varios nutrientes, como grasas totales, grasas saturadas, colesterol, sodio, carbohidratos, proteinas y fibra por porción.
- Las declaraciones sobre el contenido de nutrientes, como por ejemplo la que asegura un “bajo contenido de grasas”, constituyen una descripción confiable del producto.
- La lista de ingredientes muestra los ingredientes en orden descendente por peso.
- Los alimentos que no poseen etiqueta son los que se presentan en envases muy pequeños, los alimentos preparados en la tienda y los elaborados por pequeños fabricantes.
Para conocer realmente el efecto de un alimento no debemos fijarnos (ni fiarnos) de los lemas del tipo “apto para diabéticos” o “sin azúcares”. A la hora de conocer cuánto nos puede afectar en nuestro nivel de glucosa un alimento debemos conocer la cantidad de azúcares que contiene y qué cantidad que no sea azúcares acaba convirtiéndose en ello afectandonos de igual forma.
Los hidratos de carbono son, junto a los azúcares, el elemento que se debe tener más en cuenta en la lectura de las etiquetas de los alimentos. Ya que una vez ingeridos nuestro cuerpo y su metabolismo transforma los hidratos de carbono en azúcares de modo que nos afectan de forma similar a los azúcares originales.
Siguiendo la norma de las “raciones”, cada 10 grs. de hidratos de carbono equivalen a 1 ración o, lo que es lo mismo, a 10 grs. de azúcares.







