Diabesidad, el orígen de muchos problemas cardiovasculares
La diabetes y la obesidad son dos problemas actualmente en todo el mundo cuya repercusión no para de aumentar debido a los malos hábitos de alimentación y de actividad sedentaria. Cuando ambas enfermedades coinciden, cosa bastante común últimamente, los especialistas lo llaman “diabesidad” agregándo a dichos pacientes a los que tienen un alto riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.
Asimismo, los especialistas afirman que la “diabesidad” afecta en mayor medida a las clases sociales más desfavorecidas debido a la baja calidad de los alimentos precocinados y embutidos que ingieren. En los próximos años las cifras de diabesidad aumentarán debido al aumento de ambas patologías de forma separada y se prevéen 700 millones de personas con diabesidad para 2015.
Paralelamente al origen de una y otra enfermedad, en muchas ocasiones, la obesidad es el origen de una diabetes tipo II relacionada con lo que consecuentemente se alteran las posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares e algunos tipos de cáncer (cólon o esófago, por ejemplo).







