Predicción del síndrome metabólico
El síndrome metabólico sólo aumenta el riesgo de diabetes en las personas de mayor edad, y no así el de patologías cardiovasculares. Ésta es la conclusión principal a la que ha llegado un grupo de investigadores de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) en un estudio que se publica en The Lancet.
Para llegar a esta conclusión el equipo que dirige Naveed Sattar analizó los datos del estudio Prosper, que incluía a 4.812 personas no diabéticas de entre 70 y 82 años, y corroboraron estos datos con otro estudio prospectivo, el BRHS, en el que participaron 2.737 hombres no diabéticos de entre 60 y 79 años.
En el estudio Prosper se produjeron 772 casos de enfermedades cardiovasculares y 287 de diabetes en un periodo de tiempo de tres años. El síndrome metabólico no se asoció con un aumento del riesgo de patología cardiovascular en quienes no presentaban alguna patología en el momento de comenzar el estudio, pero sí se relacionó con un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar diabetes. Los resultados fueron similares en los participantes con patología cardiovascular.
Por su parte, en el estudio BRHS se dieron 440 casos de enfermedades cardiovasculares y 105 de diabetes a lo largo de siete años. En este caso el síndrome metabólico se asoció con un incremento modesto -del 27 por ciento- del riesgo de enfermedad cardiovascular, pero con un riesgo hasta seis veces superior de sufrir diabetes.
En ambos estudios el índice de masa corporal, el perímetro abdominal, las cifras de triglicéridos y los picos de glucosa no se asociaron con riesgo de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, estos cinco componentes sí se relacionaron con el riesgo de desarrollar diabetes.
Basándose en estos datos los autores apuntan que “el síndrome metabólico y sus componentes están asociados con la diabetes tipo 2 pero tienen una relación débil o inexistente con el riesgo vascular en las poblaciones ancianas.
Esto sugiere que los intentos para definir criterios que predigan simultáneamente el riesgo de sufrir tanto patologías cardiovasculares como diabetes son inútiles”. En lugar de disponer de un criterio combinado, la clínica debe seguir estableciendo criterios de riesgo óptimos y por separado.







